Sientes que tus papás no te entienden y, a veces, no te entiendes ni tú mismo. Peleas más con ellos y con tus hermanos, sobre todo con los menores. Todo te molesta, estás más irritable y fácilmente explotas ante situaciones sin importancia que antes no te causaban molestia alguna. Vas obligado a las reuniones familiares, sobre todo si tienes tíos “agradables” a los que se les ocurre hacer comentarios graciosos sobre ti. Parece que no cabes en ningún lado y prefieres pasar la mayor parte del tiempo en tu cuarto, escuchando música o conectado a internet, hablando con los que al parecer son los únicos que te entienden y que, casualmente, están viviendo cosas similares a ti: tus amigos.

Tus gustos también han cambiado, tardas horas en decidir cómo vestirte y cómo peinarte; te interesa mucho lo que tus amigos piensan de ti y pones más atención en los chavos o chavas del sexo opuesto, tal vez, hasta te has sentido enamorado por primera vez. Sientes curiosidad por experimentar en cosas que antes no te llamaban la atención.

La escuela se ha vuelto, más que un lugar para estudiar y aprender, en un lugar para disfrutar con tus amigos, reírte a carcajadas de cualquier tontería y ocurrencia que entre todos comparten. Las tareas son un buen pretexto para reunirse en casa de algún amigo y pasar un buen rato con ellos.
 

Pues bien, definitivamente has crecido, has dejado la pubertad y has iniciado una de las etapas más interesantes, cambiantes y retadoras de tu vida: la adolescencia”.

 
Ser adolescente no es nada del otro mundo, aunque los que ya no lo son te digan que estás en la “peor etapa de tu vida”, en “la edad de la choca”, en la “aborresencia” en la “edad de la punzada”, etcétera. Realmente, es solo una apasionante etapa de tu vida que te servirá para prepararte para ser adulto. 

Te mentiría si te dijera que la adolescencia es una etapa fácil, sin embargo, si tú así lo decides, es una etapa que puedes disfrutar al máximo. Es justo en esta etapa en donde descubrirás el verdadero valor de la amistad y encontrarás a los mejores amigos de tu vida, donde seguramente descubrirás tu capacidad de amar y te darás cuenta de tus posibilidades para cumplir tus sueños e ideales, descubrirás el mundo real en el que vives y en donde tomarás tus primeras decisiones importantes de la vida.

¿Y cómo disfrutarla si parece que todo es tan complicado? ¡Fácil! Infórmate, acércate a algún adulto en quien realmente confíes y pregunta todas tus dudas. No les preguntes a tus amigos porque ellos seguramente tendrán las mismas dudas que tú. No te claves con los desamores ni con las traiciones de los falsos amigos. Considera que nada llegará como por arte de magia, más bien recuerda que para lograr todo lo que quieras deberás trabajar arduamente. Confía en ti mismo y ten valor para enfrentarte ante las situaciones nuevas que la vida te presentará. Te darás cuenta que no todo es color de rosa, pero toma en cuenta que nada es para siempre y que todo pasará. 

Si te toca vivir algo difícil, piensa que esto te dará las herramientas que necesitarás para la siguiente etapa de tu vida. Tal vez haya un momento en que te alejes de Dios, pero ten la seguridad de que Él nunca se alejará de ti. No hagas a un lado los valores en los que te han educado solo por seguir a otros que decidieron hacerlo. Es más valiente aceptar que tienes miedo de algo, que aventarte a hacer algo que no sabes qué consecuencia traerá.

Y así, dentro de algunos años, un día despertarás y te sentirás nuevamente diferente… maduro y listo para seguir con la siguiente etapa de tu vida.​