La lejanía entre jóvenes y los representantes populares es evidente: los primeros manifiestan desinterés por la política, y los segundos minimizan las propuestas que repercutan en la juventud. Cabe preguntarse ¿por qué ambos deben tomarse en cuenta?
La Ley del Instituto Estatal de la Juventud, de Nuevo León, define al joven como un sujeto de derecho cuya edad comprende el rango entre los 12 y 29 años, y es un actor social estratégico para la transformación y mejoramiento de la sociedad.
El IFE afirma que los jóvenes con credencial de elector entre los 18 y 29 años, representan el 30 por ciento del padrón electoral del Estado. Los diputados, según la Constitución Política de Nuevo León, señala, entre otros puntos, que éstos deben decretar, interpretar, reformar, derogar las leyes y vigilar su cumplimiento, especialmente, las que garanticen la seguridad de las personas, y gestionar la solución de las demandas de los ciudadanos.
Si consideramos los factores anteriores, es menester que las propuestas de los candidatos se generen con temas que atañen a los jóvenes al conformar un segmento decisivo de la población. A su vez, el joven precisa estar informado para razonar previamente el voto que emitirán el próximo 5 de julio. El 59 por ciento de quienes tienen entre 18 y 24 años, perciben en mayor medida que no reciben la información suficiente para decidir su voto*.
Por todo lo anterior 15 Periodistas en Formación de Periodismo Informativo de la Agencia Informativa UDEM, realizamos un ejercicio periodístico y cívico, hecho por y para jóvenes que busca fomentar el voto al informar sobre las propuestas legislativas, en igualdad de oportunidad y espacio, de los candidatos a diputados locales del área metropolitana de Monterrey y la zona conurbada.
*Según un estudio cuantitativo sobre el Perfil del Elector Neoleonés realizado por la Comisión Estatal Electoral (CEE) de Nuevo León.
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