Culminan médicos su formación de alta especialidad con énfasis en humanidad y ética
Créditos: Archivo UDEM
- Con un llamado a ejercer la medicina con empatía y responsabilidad, la Universidad de Monterrey celebró la graduación de 52 médicos especialistas, destacando la importancia del trato humano en la atención a los pacientes
El compromiso con la salud y la vocación de servicio se hizo visible en la graduación de 52 médicos especialistas que concluyeron los cursos de Alta Especialidad en Medicina, generación 2026.
La ceremonia destacó no solo la excelencia clínica alcanzada por los egresados, sino también la dimensión humana que caracteriza su formación, subrayando la responsabilidad de atender con sensibilidad y ética a quienes depositan en ellos su confianza.
El evento se celebró el 26 de marzo en las Salas 3 y 4 de Aprendizaje Permanente del edificio ESTOA, donde directivos académicas, docentes, familiares y estudiantes participaron en la entrega de constancias y en un ambiente de celebración por el logro académico.
En su mensaje, Lilia Elida García Rodríguez, vicerrectora de Ciencias de la Salud, subrayó que la formación médica especializada requiere no solo habilidades técnicas, sino también sensibilidad humana.
“La alta especialidad exige precisión, disciplina, resiliencia y una profunda vocación de servicio; pero también demanda algo aún más valioso: humanidad”, afirmó.
La vicerrectora destacó la relevancia de la relación entre médico y paciente como eje central de la profesión.
“Detrás de cada diagnóstico, de cada procedimiento y de cada decisión clínica, hay una persona que deposita en ustedes su confianza, su esperanza y, muchas veces, su vida”, señaló.
Asimismo, reconoció el papel de docentes, mentores y familias en la formación de los especialistas.
“La formación médica no ocurre en soledad, sino en comunidad: en el acompañamiento de los mentores, en el apoyo entre colegas y en la construcción conjunta del conocimiento”, expresó García Rodríguez.
La académica también coincidió en que la conclusión de esta etapa representa el inicio de nuevos retos en la trayectoria profesional de los egresados.
“La alta especialidad no es el punto final; es, en realidad, el inicio de una nueva etapa desde la cual podrán impactar con mayor profundidad la vida de sus pacientes”, puntualizó.
Por su parte, Jorge Luis García Macías, decano de la Facultad de Medicina, destacó que cursar una alta especialidad implica un compromiso con la ampliación del conocimiento y la mejora continua en la atención médica.
Están culminando un proceso que decidieron extender por voluntad propia. Eligieron profundizar en un nivel de conocimiento que amplía su capacidad para resolver problemas, brindar salud y estar cerca de quienes más lo necesitan”, afirmó.
El decano subrayó que este nivel de preparación conlleva una mayor responsabilidad profesional.
“El saber más nos compromete a ser mejores en lo que somos, en lo que hacemos y en la manera en que nos entregamos a nuestros pacientes y a quienes nos rodean”, concluyó.
La ceremonia finalizó con la fotografía oficial de la generación, en un ambiente de celebración por el logro académico y el compromiso de los nuevos especialistas con el cuidado de la salud y el bienestar de la sociedad.
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