Inicia legado bibliográfico de Xavier Moyssén nueva etapa en UDEM
Créditos: Archivo UDEM
- La Universidad de Monterrey recibió la Colección Xavier Moyssén Lechuga, quien fuera catedrático de esta institución educativa, además de crítico de arte, investigador y periodista, en un acto protocolario con la presencia de su familia
Manuscritos de ponencias, volúmenes impresos, columnas de opinión, textos de sala, videoblogs y artículos digitales cambiaron de custodia para iniciar un nuevo ciclo de consulta pública en la Universidad de Monterrey, donde impartió cátedra el también crítico de arte, investigador y periodista Xavier Moyssén Lechuga.
La recepción formal del acervo ocurrió este jueves 5 de noviembre al mediodía en el lobby de la Biblioteca de la UDEM, encabezada por el rector Eugenio Garza y Garza; Alejandra Álvarez, quien fuera esposa del docente; Xavier Moyssén Álvarez, su hijo; y exalumnos.
También estuvieron presentes Carlos Basurto Meza, vicerrector Académico; Luis Iturralde Siller, vicerrector de Desarrollo; Elvira Lozano de Todd, directora del Museo de las Artes de la Universidad Autónoma de Nuevo León; y Alan Hernández, jefe de Proyectos Educativos y de Investigación Histórica de la Secretaría de Cultura de San Pedro.
Durante el protocolo, Eugenio Garza y Garza comparó la colección privada de una persona con una radiografía intelectual de su trayectoria, pues la selección bibliográfica revela inquietudes, afanes e ideas acumulados durante décadas por el investigador.
Hay algo muy especial en una biblioteca personal, los libros que alguien decide leer, consultar a lo largo de su vida, dicen mucho de sus intereses, sus inquietudes y su manera de entender el mundo”, afirmó.
El directivo remarcó que la misión institucional va más allá del resguardo en anaqueles, pues la labor educativa exige poner los materiales a disposición de alumnos e investigadores para impulsar el debate de nuevas ideas.
“Porque una biblioteca no cumple su propósito cuando los libros solamente se conservan, lo cumplen cuando se abren, se leen, se discuten y surgen nuevas preguntas y nuevas ideas”, sostuvo Garza y Garza.
Xavier Moyssén Álvarez recordó que en 2001, siendo un niño, le preguntó a su padre por qué donaban la biblioteca de su abuelo en lugar de guardarla en casa. La respuesta fue contundente: “los libros son para usarse”.
El representante de la familia Moyssén Álvarez detalló la entrega de dos mil 788 libros impresos, mil 744 entradas de blog, 157 videoblogs, 13 artículos en versión digital, 13 capítulos de libro, 37 manuscritos de conferencias y ponencias.
Hizo referencia al pensamiento del sociólogo Max Weber para destacar que su padre desempeñó la docencia y la difusión artística como una profunda vocación humana más que como una simple labor profesional cotidiana.
“Para él, educar y ser un contribuyente a la educación era más una vocación que una profesión. Y no hay mejor manera de seguir honrando la vocación a la que le dedicó su vida”, expresó.
Por su parte, Lozano de Todd destacó que el homenajeado ejerció la crítica de arte con independencia analítica, alejándose de complacencias y fundamentando siempre sus opiniones en un conocimiento riguroso de las artes visuales en la entidad.
“El maestro Moyssén nunca buscó la complacencia, buscó la congruencia. Su voz, firme y respetuosa, fue una referencia para quienes participamos en la vida cultural de Nuevo León”, aseguró.
Asimismo, la especialista señaló que la colección de Moyssén Lechuga representa el reflejo del pensamiento del investigador, asegurando que las ideas del maestro continúan resonando en el entorno académico a pesar de su ausencia física.
“Una biblioteca es también el retrato intelectual de quien lo construyó. En estos libros permanecen sus inquietudes... hay personas cuya ausencia no significa silencio porque sus ideas continúan hablando por ellos”, agregó Lozano de Todd.
En su intervención, Alan Hernández expuso que organizar cuatro décadas de producción requirió año y medio de búsqueda documental, periodo en el que constató la constancia profesional y la gratitud que caracterizaron la trayectoria del crítico e historiador.
“Mientras leía sus textos... comencé a conversar con sus amigos, con su familia, y me percaté de que las dos palabras, constancia y gratitud, siempre surgían en cada nueva conversación”, señaló Hernández.
El investigador y curador del legado bibliográfico ponderó el estrecho vínculo entre la labor del universitario y la estructuración del panorama cultural regional, cuyo impacto perdura entre creadores y gestores de Nuevo León.
“La vida de Xavier Moyssén Lechuga se encuentra íntimamente ligada al desarrollo y organización del pensamiento artístico y cultural de la ciudad de Monterrey desde finales del siglo XX hasta principios del presente siglo XXI”, aseveró.
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