Vinculan talento de la UDEM con líderes de la industria tecnológica
Créditos: Archivo UDEM
- La Sociedad de Alumnos de Ingeniería en Tecnologías Computacionales (SAITC) de la Universidad de Monterrey organizó el Día ITC 2026, donde estudiantes y expertos analizaron el futuro del sector tecnológico
La integración de sistemas de salud para asilos mediante tecnología NFC y el despliegue de software en entornos productivos reales fueron algunas de las propuestas de innovación en el Día ITC 2026, celebrado por la Universidad de Monterrey.
El evento se realizó este martes en las salas 7 a la 11 de Aprendizaje Permanente del edificio Estoa, donde se reunieron estudiantes y expertos para analizar el futuro del sector tecnológico.
Esta jornada académica fue organizada por la Sociedad de Alumnos de Ingeniería en Tecnologías Computacionales (SAITC) con el objetivo de fortalecer la formación profesional mediante la exposición a tendencias actuales y vinculación empresarial.
Alejandro Elías Sánchez, estudiante de cuarto semestre de la carrera y miembro de la SAITC, explicó que el encuentro ofreció una plataforma integral para que los asistentes desarrollaran habilidades prácticas a través de diversas dinámicas formativas y de vinculación.
“El Día ITC incluye diferentes ponencias, diferentes talleres hands-on, donde los alumnos pueden desarrollar nuevas habilidades con nuevas tecnologías. Además, tenemos una exposición de proyectos para que las empresas evalúen el talento”, afirmó.
Elías Sánchez destacó que las propuestas presentadas, como los sistemas de monitoreo para adultos mayores con depresión o esquizofrenia, cuentan con el potencial técnico para ser implementados formalmente por las organizaciones participantes en el ramo.
“Uno de los proyectos es sobre un sistema de salud integral para ancianos en asilos que puedan ser con diferentes tecnologías como NFC y Bluetooth para cuidar a los ancianos”, detalló el alumno.
La muestra tecnológica incluyó 20 proyectos enfocados en áreas como sistemas operativos y bases de datos, los cuales fueron supervisados por representantes de empresas líderes del sector como SAP, Accenture, Snowflake y Danube.
“Ahorita estimamos 186 alumnos en el registro y están divididos en diferentes salas. Contamos con la participación de diferentes grupos estudiantiles como WIE, ACM y el capítulo que compite en la NASA”, señaló.
Tras la exposición de proyectos, la agenda hizo una transición hacia la operatividad profesional con la conferencia de Arturo Gallart, especialista en DevOps, quien abordó los desafíos técnicos que enfrentan los desarrolladores fuera del aula.
“Si tenemos una compañía que se dedica a armar automóviles, los desarrolladores son quienes los construyen y nosotros nos encargamos de que todos los procesos automatizados funcionen en la línea de producción”, comparó.
Gallart enfatizó la importancia de entender que, en el ámbito laboral, los fallos en una aplicación tienen repercusiones directas sobre la economía de las empresas y la experiencia del usuario final, a diferencia de los entornos académicos.
Cuando vamos al mundo real, lo que sabemos hacer ahorita no va a ser suficiente. Tenemos que aprender otras cosas. El problema es que lo que tenemos actualmente no refleja la realidad”, advirtió.
El ponente explicó que el conflicto tradicional entre los equipos de desarrollo y operaciones suele intensificarse durante los incidentes de producción, especialmente cuando las responsabilidades no están claramente compartidas entre las áreas técnicas involucradas.
“Desarrollo tiene un rato de salir a producción porque lo que hicieron es innovador, mientras que operaciones lo último que quiere es que envíen cambios para mantener el ambiente estable”, describió Gallart.
El especialista subrayó que la metodología de trabajo en la que cada equipo se limita a su propia tarea sin considerar el ciclo de vida global del software es uno de los mayores obstáculos actuales.
“Yo como developer me preocupo por que funcione; por otro lado, a operación no le importa lo que quieras hacer. Cada quien hace su parte, pero al final no hay un responsable global”, lamentó.
Ante esta problemática, se presentó la filosofía DevOps como la solución estructural para unificar criterios y asegurar que las aplicaciones funcionen correctamente desde su concepción hasta su despliegue final frente al consumidor.
“DevOps no es una herramienta. Podemos adquirir una mentalidad que se adopta y esto transforma sistemas. Buscamos que el tipo de desarrollo y la operación trabajen en conjunto”, puntualizó el experto.
Por otra parte, se recalcó que la colaboración y la responsabilidad compartida son los pilares fundamentales para que la tecnología sea rentable y eficiente en las organizaciones modernas que buscan competitividad en el mercado global.
“El resultado final es justo eso. No es lo que usamos, es todo lo que trabajamos. Sin embargo, lo que usamos define si podemos trabajar de esta manera o no”, concluyó Gallart.
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