Comparten testimonios de fe y transformación a través de la música
Credits: Archivo UDEM
- A través de sus testimonios, la cantante mexicana Azeneth González y el músico colombiano Juan Manuel Montañez compartieron con estudiantes de México y Colombia cómo la música se convirtió en una herramienta para expresar su fe, encontrar propósito y transformar experiencias de vida
Con testimonios sobre el encuentro con Dios, la transformación personal y la expresión de la fe a través del arte y la música, la Universidad de Monterrey realizó la sesión multicultural Dos voces, una fe: cuando la fe transforma, como parte de la colaboración con la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia.
El encuentro, realizado el 28 de septiembre en el Teatro UDEM, en el marco de la metodología COIL (Collaborative Online International Learning), reunió a estudiantes de la UDEM y de la institución de educación superior sudamericana en modalidad virtual, en un espacio de diálogo y escucha en torno a la fe, el propósito y la transformación personal, a partir de las experiencias de la cantante mexicana Azeneth González y del músico, compositor y conferencista colombiano Juan Manuel Montañez.
Originaria de Monterrey, Nuevo León, Azeneth González fue presentada como misionera del canto. Su formación musical comenzó en la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey y, en 2002, participó en la segunda generación del reality show La Academia.
Durante su intervención, González reflexionó sobre la importancia de encontrar un propósito que trascienda la preparación técnica y artística. Señaló que el conocimiento musical puede perder sentido cuando no está acompañado de una experiencia interior.
“Uno puede prepararse mucho en la vida y aprender muchísimo de todo, y en este caso de la música, poder tener todos los conocimientos, todas las bases, pero si no parte de una experiencia interior, pues obviamente puede ser algo completamente vacío. Para mí, el encuentro con Jesús le fue dando sentido a mi vida”, comentó.
La cantante también compartió cómo, a partir de su experiencia de fe, encontró en la música una forma de conectar con la vida espiritual y de acompañar a otras personas en momentos de dificultad.
“Tengo más de 23 años dedicada completamente a servir a Dios por medio de la música. El poder que tiene la música para poder conectar con la vida espiritual, para poder llenar muchos vacíos interiores, este encuentro con Dios de una manera diferente, distinta. A mí me han tocado experiencias durante todos estos años, de gente que, por ejemplo, me ha escrito a los correos o a las redes sociales, donde una canción las ha ayudado en momentos difíciles”, expresó.
González explicó que esta perspectiva también transformó su manera de concebir la creación musical, al convertirla en un medio para comunicar experiencias de fe y reflexiones sobre la vida.
Desde Colombia y de forma virtual participó Juan Manuel Montañez, músico, compositor, escritor, conferencista y predicador evangelista, egresado de la Pontificia Universidad Javeriana.
A través de su testimonio, Montañez habló sobre las experiencias de salud y las dificultades que ha enfrentado a lo largo de su vida, las cuales, de acuerdo con su relato, transformaron su manera de comprender la fe, el propósito y la música.
El músico explicó que su experiencia de fe no surgió únicamente de una búsqueda personal, sino de lo que describió como un encuentro con Jesús en medio de las dificultades.
“En mi vida, la verdad, no es que yo haya encontrado a Jesús, sino que Jesús me encontró a mí, a través de muchas dificultades, muchos dolores, muchas situaciones, y he aprendido a decir que no hay más hermoso poder que poderle cantar, como decimos, alabar, juntar ese arte que Él nos ha dado”, describió Montañez.
Uno de los mensajes que compartió con los estudiantes fue la importancia de transformar las preguntas sobre las dificultades y buscar un sentido en medio de ellas. En este sentido, propuso pasar del “por qué” al “para qué” y, posteriormente, al “con quién”, como una forma de reconocer el acompañamiento de Dios, la familia y las personas cercanas.
Y otra que les dejo, que me encanta: pasar de ‘por qué’ a ‘para qué’, pasar a ‘con quién’, la presencia de Dios. ¿Con quién? Con mi esposa, con mis hijas, el amor que llena hasta los tuétanos, es lo que nos ayuda a sobreaguar y a sobrepasar las mayores tormentas. Entonces, cambia tu ‘por qué’ a ‘para qué’, ‘con quién’”, exhortó.
Para Montañez, la música también ha sido una herramienta para transformar experiencias de dolor en expresiones artísticas. A lo largo de su intervención, compartió con los estudiantes algunas de las composiciones que han acompañado diferentes etapas de su vida y explicó cómo el arte puede convertirse en una manera de procesar y expresar las experiencias personales.
Durante la parte final de su participación, Montañez destacó el papel de la música como una forma de acompañamiento, expresión y transformación personal.
“La música es la respiración del corazón, puede acompañarnos por el camino, curar lo incurable y darnos el aliento para llegar a nuestro destino de la mano de Dios. Soy un total convencido de que la música, llena del amor de Jesús, del amor de Dios, tiene un poder para hacer lo imposible, para tocar vidas y no solamente mover emociones, sino transformar tu espíritu para que lo utilices de otra manera”, concluyó.
La sesión finalizó como un espacio de intercambio entre estudiantes de México y Colombia, en el que los invitados compartieron sus experiencias personales y profesionales para reflexionar sobre la manera en que el arte y la música pueden convertirse en caminos de encuentro, expresión de la fe y búsqueda de propósito.
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