Reflexionan sobre democracia, polarización y populismo en presentación de libro
Credits: Archivo UDEM
- Dentro de las actividades del FADECS Summit 2026 Derecho, Democracia y Relaciones Internacionales, organizado por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y el Instituto de Estudios Políticos (IEP) de la Universidad de Monterrey, se presentó el libro La era de la ira, el equilibrio de la socialdemocracia y el ascenso de la postracionalidad, escrito por Agustín Basave, director honorario del mismo Instituto
La polarización social continua y la excesiva concentración del poder en liderazgos unipersonales representan los mayores desafíos para el equilibrio institucional actual, concluyeron politólogos reunidos en un encuentro de la Universidad de Monterrey.
El análisis se realizó la mañana del miércoles en el Teatro UDEM, durante la presentación del libro La era de la ira, el equilibrio de la socialdemocracia y el ascenso de la postracionalidad, escrito por Agustín Basave, en el FADECS Summit 2026 Derecho, Democracia y Relaciones Internacionales, organizado por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y el Instituto de Estudios Políticos (IEP) de la UDEM.
La presentación contó con los comentarios de Javier Tello Díaz, analista en Es la Hora de Opinar; José Fredman Mendoza Ibarra, coordinador del IEP; y el propio autor del texto, director honorario del mismo Instituto.
Durante su intervención, Javier Tello Díaz expuso la evolución histórica de las corrientes de izquierda y argumentó que la renuncia a sus bases teóricas iniciales derivó en una severa falta de identidad ideológica.
“El pecado original socialdemócrata fue su dependencia teórica del marxismo y su renuncia a desligarse de él como fuente de legitimidad”, citó Tello Díaz para señalar que la postura derivó en un pragmatismo sin herramientas conceptuales.
El analista explicó que las corrientes progresistas quedaron desarmadas ante las transformaciones económicas globales, por lo que resulta indispensable explorar alternativas doctrinarias capaces de disputar el poder público de manera efectiva.
“Si la crisis de la democracia empezó en la gradual derechización de la socialdemocracia, la primera medida correctiva es izquierdizarla”, sostuvo Tello Díaz para enfatizar la necesidad de adoptar estrategias de representación más firmes.
El especialista profundizó en los mecanismos de movilización social y planteó que ciertas dinámicas de comunicación directa con la ciudadanía pueden ser empleadas para confrontar a las élites económicas y políticas.
Citó a un académico para quien “el populismo es una ideología ligera que ve a la sociedad dividida entre dos grupos antagónicos: el pueblo puro y la élite corrupta”.
Asimismo, Tello Díaz señaló que la construcción de un proyecto político requiere de valores constitutivos orientados a la búsqueda del bienestar colectivo para contrarrestar la fragmentación individualista contemporánea.
“Se necesita el bien común como algo que debe regir a cualquier estrategia, como brújula de la política, que es fundamental para lidiar con el individualismo”, aseveró el politólogo ante el auditorio universitario.
Asimismo, señaló que existe otro elemento emergente de la visión política republicana, mencionada por el autor del libro, aunque reconoció que aún falta trabajar mucho en ella, que es la idea de un cuarto poder popular como contrapeso a la élite.
Basave, por su parte, argumentó que las tendencias personalistas carecen de una estructura doctrinaria sólida y funcionan principalmente como una herramienta pragmática para la obtención y el ejercicio de la representación política.
“Parece que el populismo es una táctica, ni siquiera es una estrategia, es una táctica para llegar y ejercer el poder”, afirmó respecto a la naturaleza de estas vertientes.
Asimismo, Basave advirtió que la descalificación sistemática de los sectores técnicos e intelectuales erosiona los cimientos institucionales y conduce a una toma de decisiones carente de sustento científico o profesional.
“El desprecio por el conocimiento es la consecuencia natural de la satanización de las élites, porque cuando todas las élites se satanizan, también las científicas”, aseveró el académico.
El especialista puntualizó que la polarización social permanente genera un entorno de inestabilidad estructural que impide consolidar proyectos de gobierno sostenibles y pacíficos en el tiempo.
Si se mantiene en clave de agresión, al no haber una tierra prometida donde se acaben las clases sociales, lo único que está generando es ingobernabilidad”, explicó el autor.
Por su parte, Mendoza Ibarra expuso que el descontento ciudadano actual deriva de las fallas de los modelos económicos y de la captura del sistema político por parte de intereses corporativos.
Mencionó que Basave escribe en su texto que la democracia liberal se convirtió en una “mercadocracia”, con lo que se hace necesario aceptar las fallas de la democracia liberal, “pero quizás hoy el mayor error que ha tenido la democracia es que se ha vendido al capital, es decir, quienes tienen el capital tienen básicamente un pie o un pie y medio en la toma de decisiones de la política”.
El también catedrático planteó que el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el conocimiento de la historia política resultan indispensables para contener la concentración excesiva de atribuciones en una sola figura.
“Hay algo contradictorio en la personalización del poder, en el hecho que recaiga el poder en una sola persona y que la narrativa siga manteniéndose”, concluyó Mendoza Ibarra.
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