Analiza José Woldenberg retos de la reforma electoral en México
Credits: Archivo UDEM
- La Universidad de Monterrey recibió de manera virtual al académico y expresidente del IFE, José Woldenberg, quien analizó el proceso de transición democrática del país y advirtió sobre los riesgos de una reforma electoral aprobada “sin consenso político”
José Woldenberg, expresidente del Instituto Federal Electoral (IFE), advirtió sobre los riesgos de un posible retroceso democrático ante las iniciativas que podrían discutirse en el próximo periodo legislativo, en un encuentro ante estudiantes de la Universidad de Monterrey.
El académico ofreció la conferencia Reforma electoral en México, organizada por el Instituto de Estudios Políticos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UDEM y se realizó el jueves 22 de enero en la Sala de Eventos del Centro de la Comunidad Universitaria.
La conferencia, que buscó propiciar un espacio de análisis académico sobre la reforma electoral en México y sus implicaciones para la vida democrática del país, contó con la asistencia de estudiantes, docentes y autoridades universitarias, entre ellos Carlos Basurto Meza, vicerrector Académico de la UDEM; Marcela Chavarría Chavarría, decana de la Facultad; y Agustín Basave, director honorario del Instituto.
Al dar la bienvenida, Chavarría subrayó el papel de la universidad como un espacio para el diálogo plural, al señalar que “la discusión pública con rigor y respeto es parte fundamental de la responsabilidad cívica universitaria”.
Durante su intervención, Woldenberg sostuvo que México vivió un proceso de transición democrática entre 1977 y 1997, periodo en el que el país pasó de un sistema de partido casi único a uno plural.
“Pasó también de elecciones sin competencia a elecciones competidas, y pasó de un mundo de la representación habitado prácticamente por una sola fuerza política a un mundo de la representación plural que generó pesos y contrapesos”, explicó.
El académico señaló que las reformas electorales surgieron como respuesta a conflictos políticos y sociales, aunque reconoció que el proceso democratizador dejó una deuda social al no atender de manera suficiente la pobreza, la desigualdad y el bajo crecimiento económico.
Muchos de estos cambios no fueron apreciados por franjas muy importantes de la población porque la cuestión social simple y sencillamente se dejó de atender. Nuestro proceso de democratización coincidió con una larga etapa de crecimiento económico raquítico”, afirmó.
En ese contexto, advirtió sobre retrocesos democráticos recientes, como el debilitamiento del Poder Judicial, la erosión de órganos autónomos y la sobrerrepresentación legislativa tras las elecciones de 2024.
“Mucho de lo construido en términos democráticos ya ha sido destruido”, sostuvo.
Asimismo, alertó sobre los riesgos de una reforma electoral aprobada sin consenso político, que podría afectar la representación de las minorías y la autonomía de las instituciones electorales.
Durante la sesión de preguntas y respuestas, enfatizó que la legislación electoral debe construirse mediante acuerdos amplios.
“La reforma electoral es singular porque regula la competencia y la convivencia de la diversidad política; por eso es indispensable que todas las fuerzas se sientan representadas por las reglas del juego”, señaló.
Finalmente, llamó a la ciudadanía a mantenerse informada, participar, organizarse y ejercer su derecho al voto como una vía fundamental para fortalecer la vida democrática del país.
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